Ayer fue el día... la verdad es que, en lo personal, mejor de lo que esperaba.
Un año después de aquella mi primera carrera, en la que hice un tiempo patético... pero fue a lo que llegué. Desde aquel día me propuse mejorar para estar a la altura de mis compañeros este año. Y aquí está el resultado.
Al final conseguí hacer mi relevo en
1:12:13 según el tiempo oficial para una distancia de
14.600 metros, y en grupo hemos acabado en 3:27:36. Por supuesto los
dos objetivos CUMPLIDOS: bajar de 1:13:00 y conseguir, conjuntamente, que el equipo acabase en menos de 3:30:00. Enhorabuena a mis compañeros Carlos y Rubén que mejoraron, con creces, sus marcas de los años anteriores.
La verdad es que muchos de los que acudieron, fuese el primer año, el segundo o el tercero, han quedado encantados... y aquellos que no participaron y se impregnaron del ambiente en la línea de meta (con la música demasiado alta para mi gusto) han expresado que para el año no faltarán a la 4ª edición.
Sí, es un
MARATÓN, y los que lo corren tienen todos mis aplausos, pues yo sería incapaz de correr tantos kilómetros juntos. Hay quién ha comentado que por qué le llaman "carrera individual" si es un maratón. Yo no le daría tanta importancia... pero yo no soy maratoniano, así que los escucharé a ellos con toda mi atención, porque me merecen el mayor respeto: hayan o no llegado a meta.
En lo que se refiere a la jornada, madrugón, por supuesto, para estar en la Plaza Mayor en medio del ambiente y sacar algunas fotos antes y durante la salida. Saludo con muchísimos foreros de
Correr en Galicia y foto con el gran
Fermín Cacho... no sé cuánto le habrán pagado por estar estos días aquí en Ourense como padrino de esta edición, pero muy majo con todo el mundo. También comentar que se estrenaban en la andaina mi mujer y mi madre (
qué espíritu, Dios mío tiene esta señora) y allá se fueron caminando todas sonrientes.
Xabi, Fermín Cacho, Pablo y Felipe

Tras la salida me fui a la zona del Puente Romano, concretamente al parque donde se realizarían los intercambios en los relevos. El ambiente ya estaba animado y, en cuanto aparecieron los primeros corredores, comenzó el jaleo. La alternativa que los organizadores pusieron para que los relevistas no entorpecieran el tránsito de los maratonianos y andarines, creo que funcionó a la perfección.
Cuando me tocó, allá me fui. Buen ritmo, super motivado...
PERO... sobre el km 10 me comenzaron a molestar los pies... pero esta vez nada muscular ni de tendones, noooo... tremendas
ampollas que tengo ahora en las dos plantas. Me pillé un cabreo... debieron ser unas piedrecitas que me entraron en las zapatillas. Eso me hizo aflojar un poco y no conseguir aumentar el ritmo en la temida "pista roja"; no quise parar a quitarlas por si luego no conseguía recuperar el ritmo. Lo único bueno es que me encontré con
Lois y
Germán (era su primer maratón) y, aunque yo llevaba un ritmo más alto en ese momento, fuimos juntos prácticamente hasta meta... porque tengo un problema: cuando voy detrás de alguien consigo seguirle el ritmo, e incluso aumentarlo pero, cuando pierdo la referencia, también pierdo el ritmo.
Y luego en meta la familia esperándome. Mi mujer y mi madre bastante bien, luego llegaron mi suegro y su hermana, que era los relevistas de la andaina. Y nos entregaron de todo: bolsa del corredor con comida y productos locales (vino, marrón glacé, bica y aceite), avituallamiento líquido y sólido (fruta, jamón serrano, queso...). Y la novedad este año: degustación de productos, ternera gallega, chorizos... sé de algunos que ya se fueron de allí comidos. Masajito en el fisio... y como nuevo.
GRACIAS a la organización, porque este evento no es nada fácil de llevar a cabo. GRACIAS a los voluntarios porque, sin ellos, esto no sería posible. Y un aviso: estad preparados porque el año que viene MÁS Y MEJOR.
Reportaje fotográfico del III Maratón do Miño (18 de octubre de 2009)